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amenaza_permanente

La sociedad se ha dado cuenta que un respiro siempre es necesario, que no siempre hacer caso omiso a recomendaciones (sea cuales sean) aporta en negativo. Estamos, sin duda, con una de las preocupaciones que está en todas partes y que ahora forma parte de nuestro vocabulario. Virus, enfermedades respiratorias, neumonías, etc.

La letalidad que generan las enfermedades respiratorias agudas (ERA), siguen siendo incluso más potentes que cualquier amenaza que podamos pensar que lo sea. Por hablar del nuevo virus, dejamos de hablar de las infecciones respiratorias agudas, graves o cualquiera que de estas se manifieste.

El reto que tienen las familias, los hogares, el gobierno y en general la población de tratar de coronavirus también se tiene en tanto a las infecciones respiratorias agudas que forman parte de nosotros cada día.

Algunas de ellas, leves, no tan graves, millones y millones de casos a diarios (catarro común, infección garganta, odio) que son en magnitud dos o tres cuadros al año, es nuestra realidad y las dejamos pasar, no son mortales. Aunque son en mucho menos proporción, infecciones más graves que requieren una atención médica especializada, como la neumonía. Sigue habiendo enfermedades que no se conceptualizan y verdaderamente son graves, como la tuberculosis, infección respiratoria, entre otras.

Ocurren en poblaciones de vulnerables la mayoría de los casos, niños muy pequeños y que no han recibido la vacunación oportuna, o personas mayores de 70 años de edad que con los años se disminuyen las defensa.

O enfermedad de base, es decir, tener algún padecimiento como ser diabético y no estar controlado, cáncer o tratamiento, que debilitan las defensas. No quiere decir que a este tipo de población sí o sí deba darle, lo que se dice es que forman parte de un grupo selecto y propicio para padecer este tipo de enfermedades.

También se encuentran vulnerables las personas asmáticas, o con muchos problemas de alegras graves y en riesgo de tener estar infecciones respiratorias. Problemáticas que, principalmente, comienzan desde el otoño hasta antes del inicio de la primavera, entre ellos estar la influenza estacional.

Con todo esto, queremos decir que dejamos de hablar de la enorme realidad que viven casi 25 millones de mexicanos que tienen infecciones agudas por centrarnos en una nueva realidad también, pero que de cierto modo es permisiva al control.

Un asunto que se fue diluyendo, acciones que debemos hacer todos en nuestros hogares. La prevención está asociada a la realidad y capacidad de la población, misma que no reacciona a tiempo, que no tiene medidas preventivas y que tiene que pasar este tipo de contingencias para darnos cuenta de la vulnerabilidad en la que podemos estar.

Las características de cómo se trasmiten estas enfermedades son muy simples, por las secreciones respiratorias, secreción que podemos hacer hasta el hablar, nosotros inconscientemente en todo momento nos vamos tocando ojos, boca, nariz, etc.

Esto, por supuesto se propaga cuando hay mayor índice de cualquier infección respiratoria. Éste es un enorme desafío que tiene el país para enfrentar las enfermedades respiratorias y la realidad de hacer un recuento después del H1N1 de 2009.

Desde luego hace falta, no es suficiente. Estamos mejor de lo que estamos antes, pero es insuficiente, porque las necesidades de atención van creciendo. Necesidades faltantes, enfrentar lo que vivimos cada año o las de emergencia.

En este país de primer nivel, algunas de las farmacias que tienen doctor, y ante cualquier enfermedad, recetan un medicamento, y no es así. Insistimos, no todas aquellas, pero si la mayoría y proveen de medicación a la población minimizando las enfermedades y promoviendo incluso que cuando un paciente note “los mismos” síntomas se automedique.

Existen infecciones que se llaman de “Evolución natural de curación sola”. Ejemplo; Laringe faringe, etc. y se soluciona y no pasa a mayores. Como mucho, se ayuda enviando algún tratamiento sintomático, es decir: para las molestias, el dolor la fiebre, etc. Pero se abusa del antibiótico que no se requiere.

A veces es más fácil escribir un antibiótico que alentar signos de riesgo: si la fiebre incrementa y dura más de 3 o 4 días, la tos, dificultad para respirar, datos de alarma para acudir a un hospital y no automedicarse.

La población está consciente de la importancia de dar ese buen diagnóstico, el tratamiento de lo que debe llevar y enseñar a la población los signos de alarma.

Se ha demostrado a nivel internacional que la vacuna es proteger. La secretaria de salud federal destina cada año 30 millones de vacunas para niños menos de 6 años, adultos mayores de 60 años y cualquier persona que tenga una debilidad de base. No es permanente a la inmunidad, hay que vacunarnos cada año.

El tema del COVID-19 – Coronavirus - se ha vuelto un tema mediático para el mundo, incluso referente a la capacidad del gobierno chino, que es donde inició, su cuarentena de poblaciones enteras, construcción de hospitales en tiempo récord.

No perdamos de vista que esta es una nueva enfermedad infecciosa emergente. Las enfermedades infecciosas no se van, ahí siguen. No solo las nuevas, sino las persistentes. La interacción que existe en la salud humana, animal y ecosistema no se va.

La transmisión de animales silvestres a domésticos, y de domésticos a humanos generando microrganismos que están adaptados, que enferman, se adaptan al humano y con mayor virulencia de producir una enfermedad. Más aún cuando adquiere la capacidad de trasmitirse de humano a humano.

Este nuevo virus que empezó a producir enfermedades respiratorias y que causo atención cuando causó mayor afluencia de lo normal tiene un espectro de enfermedad muy amplio, que puede ser asintomático y menos del 20% puede llegar una neumonía, hospitalización y el 3% a fallecer.

Mucha gente que no se siente enferma sigue caminando, sigue en la calle, las medidas que se están tomando son algo drásticas para tratar de mitigar el problema, pero es la solución más viable.

Es muy difícil controlar a cero por las circunstancias de la transmisión. Son para tratar de controlar este problema. Es una pirámide, la base; son los leves que no los vemos todos, y la punta son los más graves.

Esto, debe ser toda una llamada de atención para fortalecer a la población y el sistema de salud en su capacidad lógica siga atenta, depende de la población que tenga información y orientación, NO AUTOMEDICARSE. No utilizar antibióticos cuando no son necesarios. Enfrentar el tema de las enfermedades reparatorias que si son de importancia para el sector salud.

Esto nos deja tres situaciones a reflexionar: La primera es que no hay que alarmarse, hay que alertarse para estar precavido con precauciones. La segunda; no hay que tener pánico ni estigmatización, hay que seguir las indicaciones y la tercera es; hay que tener medidas preventivas de no contacto aun cuando “parezca” una gripe normal.

Las enfermedades respiratorias están aquí, son latentes y de nosotros corresponde mitigar o aumentar su propagación. Seguir las medidas necesarias, hará que cada uno aporte para su propia protección.

Lavarse las manos con jabón incluyendo toda la mano, dedos, palma y muñecas.

Evitar contacto con otras personas y/o objetos y de ser inevitable utilizar un poco de gel anti bacterial.

Mantener todas las medias de higiene hará la diferencia entre salir adelante o llevar al mundo una mortalidad nunca antes vista.

En Farmacias San Isidro y San Borja nos ocupamos por aporta nuestro granito de arena, evitamos el desabasto y promovemos la buena salud e higiene.

Encontrarás material de higiene básica hasta la medicación que requieres para tu tratamiento. Visita alguna de nuestras tiendas físicas o pide tu servicio a domicilio. Consulta nuestra página www.sanisidro.com.mx


Fuente de consulta
Entrevista a Dra. Celia Alpuche - Directora del centro de investigación de enfermedades infecciosas del INSP. Canal 11 TV, televisión mexicana.